La Parroquia: Murillo…

Hoy viene a La Parroquia un personaje único, tan único que es que hemos decidido dedicarle el año

Murillo es de esos parroquianos que no desentona con el entorno, cada vez que entra la guasa está asegurada: Paco Gandia siempre lo recibe con un:

“Quillo peínate que tienes toda la cara de Cantinflas”

murillo 2

Murillo pone el codo en la barra con maestría, no bebe mucho pero es capaz de gastar cuatro palets de servilletas haciendo dibujitos. El Maestro siempre los guarda, los pone en la nevera para ver cuando cocina la ciudad que el bordó al crearla.

Murillo fue el primer miarma reconocido, como él dice:   “Que la Giralda y la Torre del Oro sean vecinas no es ninguna casualidad”

¡MAESTRO, PONLE OTRA COPITA A MURILLO!

Anuncios

Cartas del más allá: El plano…

(Aquí os cuento mis conversaciones con el más allá…es decir; los carteos con mi cuñao de Sevilla Este)

Querido Joselito:

Se va el 2018 y no vienes a visitarme. Ya se que planchar la túnica te quita mucho (yo diría que demasiado) tiempo pero manda narices que la última vez que viniste estaba el muro de Torneo.

Como se que te cuesta la misma vida encortar el camino te mando un plano donde, como verás bien, se acorta bastante para llegar a mí casa, es más si coges bien el segundo cruce estarás aquí para después de la Velá de Triana. Ánimo cuñao, ánimo…

 

este

 


El Balcón del abuelo: “Cuestas de enero”…

¡PASA, PASA AL BALCÓN, QUE HAY SITIO!

Hoy me asomo al balcón para reírme, para descojonarme mejor dicho de las “cuestas de enero”.

¿”Cuestas de enero”? Cuesta la de los caminos que llevan al hospital, cuestas de verdad las que llevan a los salones de las abuelas que viven con 600 euros al mes y además tienen que ayudar a sus hijos y a sus nietos.

Quien se queja de las “cuestas de enero” son aquellos que no tienen más horizonte que la punta de su nariz…y así nos va, nuestros míseros problemas los elevamos a la máxima para no saber ver las verdaderas “cuestas de enero” de los que nos rodean.

En el balcón de mi abuelo la “cuesta de enero” no es más que un desprecio al coraje de los demás…

¡VIVA LA VIDA CON BALCONES A LA CALLE CARAMBA!



Avanti en ROSA: Las REBAJAS…

Pues sí, llegaron las rebajas, quiero decir las segundas rebajas.

Te das cuenta que te ha cambiado la vida cuando van por las segundas rebajas y tú aún no has pisado una tienda para darte un homenaje nivel “este bolso y estos zapatos los tengo muy parecidos…pero también son muy parecidas todas las mañanas con los niños, así que para dentro”.

Las rebajas es ese periodo de tiempo que va desde que dices la frase “necesito renovar el vestuario” hasta que piensas “no vengo más a las rebajas”

Hay frentes de batallas menos duros que un centro comercial en las segundas rebajas. Montones de ropa en el suelo más grandes que trincheras para portaaviones americanos y miradas más penetrantes que las de un Coronel antes de dar la orden de retirada.

En fin, que creo que al final me voy a quedar con la ropa que tengo y ya si eso me paso por las segundas rebajas…Pero de verano.

¡VIVA EL LADO ROSA DE LA VIDA CARAMBA!






El balcón del abuelo: Propósitos para el año nuevo…

¡PASA, PASA AL BALCÓN, QUE HAY SITIO!

            Hoy me asomo al balcón para ver como el año nuevo se ha metido en nuestro día a día con sus nuevos-antiguos propósitos haciendo que olvidemos los que no cumplimos en el año que se fue.

Desde el balcón se aprecia perfectamente como la vida es cíclica: primero todo serán buenas intenciones, luego el olvido de las mismas para acabar terminando en desear que el año que creíamos sería perfecto se vaya para volver a hacer lo mismo con el año nuevo que venga.

¿Y si pensáramos lo mismo cada día? Es decir, ¿no es más fácil pensar que cada día es un nuevo año lleno de posibles nuevas intenciones y logros?

Seguramente si pensáramos eso y  le diéramos más importancia a un solo día que a un año entero le encontraríamos más sentido a la vida…

¡VIVA LA VIDA CON BALCONES A LA CALLE CARAMBA!